martes, 13 de enero de 2015

REFLEXIÓN ENERO 14 DE 2015

“La sabiduría y el buen juicio viven juntos, porque la
Sabiduría sabe donde descubrir conocimientos y
La comprensión.”
Proverbios 8:12

La ingenuidad no es un rasgo o una característica de la inteligencia, más bien es una señal de torpeza. Hay personas que pasan por ingenuos y pecan por cándidos. Si algo caracteriza nuestro ancestro indígena es la malicia, pero el ingenuo carece de madurez en el modo de pensar. Si usted es ingenuo, contrarreste con ingenio y sagacidad.

Esto nos recuerda el “síndrome del escorpión”; es la historia de un ingenuo ratón y de un avezado y sagaz escorpión.  Ambos intentaban cruzar el rio, ir de una orilla a otra.  El temible escorpión prometió al ingenuo ratón perdonarle la vida, si lo llevaba a cuestas hasta la otra orilla.

Por supuesto, que a pesar de su ingenuidad, candidez y torpeza, el ratón sospechaba las oscuras intenciones que entrañaba el escorpión; pero era tal la insistencia del intimidante arácnido, que finalmente logró convencer al intimidado roedor, quien accedió llevarlo hasta la otra orilla.

Comenzaron a nadar hacia el otro lado, cruzando el rio, el ratón llevaba en sus lomos al escorpión, quien al aproximarse a tierra, y sabiendo que estaba seguro, el feroz insecto, desenfundó su temible aguijón, hiriendo mortalmente al ratón, que adolorido y decepcionado no salía de su asombro.

Lamentándose de su desdichada suerte, y adolorido no solo por la herida causada por la ponzoña envenenada, sino por el dolor de haber sido traicionado en su confianza, le decía: “¿Cómo pudiste hacerlo, si lo prometiste?”  Y con imperturbable frialdad, respondió: “Está en mi naturaleza, no puede evitarlo.”

El ratón representa a todos aquellos ingenuos y cándidos personajes, que se atreven a hacer negocios con temibles escorpiones, que les aventajan de lejos en astucia y sagacidad, y que a pesar de sus promesas, no desaprovechan la primera oportunidad para poner al descubierto su afilada ponzoña dispuesta e imparable para dañar.

Cuantos gobiernos, pasan por lo mismo, con ingenuos procederes que se dejan seducir y convencer por los ponzoñosos escorpiones, venenosas cascabeles, áspides al acecho, cocodrilos traicioneros zambullidos en su pantano; peligros tigres y sagaces hienas que prometen no hacer daño, pero resulta que está en su naturaleza.

Ni siquiera que hay que dudarlo, una vez que están del otro lado, que han llegado a un punto donde se sienten seguros y a salvo, no dudarán en volver a sacar su temible aguijón, olvidando toda promesa; porque según dicen, es su naturaleza y no pueden evitarlo.

La sabiduría siempre va acompañada del buen juicio; de esa manera una persona puede tener conocimiento y comprensión de comportamientos y  de los acontecimientos; las conductas de las personas, y los aconteceres de las circunstancias, pudiendo valorar y evaluar cada situación y tomar la mejor decisión.


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