“Yo, la sabiduría haré más provechosas las
horas de
Su día y los años de su vida más fructíferos.”
Proverbios 9:11
Sabio no es aquel que sabe más, sino
aquel que ha aprendido a vivir. Sabio no es quien más ha vivido, sino quien
mejor ha aprovechado cada año de su vida. ¿Cuántos están llenos de
conocimientos vanos pero que nos sirven para ser productivos? En la práctica,
lo que cuenta, es cuánto de lo que sabe, le ofrece una mejor calidad de vida.
Lo más triste, es que algunos (o tal vez
muchos) “profesando ser sabios, se hacen necios.” A cuantos les pasó, que en
épocas de estudio o de universidad, fueron grandes admiradores de sus
profesores, aquellos sabios pensantes; para luego, volvérselos a encontrar
llevando una vida sin propósito ni resultados.
Uno de los más reconocidos catedráticos
de nuestra comarca, quien dictaba clases de filosofía, era admirado por sus
estudiantes. Sus clases eran de las más
concurridas; se llenaban auditorios de estudiantes ávidos de aprender. Sin
embargo, su vida personal, fue oscura y finalmente, el alcohol le ganó la
batalla por la vida.
Rico no es el que más dinero tiene sino
el que menos necesita. Verdaderamente
rico, es aquel que ha descubierto y desarrollado la más grande riqueza que posee
un ser humano, la recursividad. Los
recursos son agotables, la recursividad es inagotable, y entre mas se ejercita,
mas se desarrolla esta habilidad.
Hay personas con inmensas fortunas, pero
con vidas pobres de afecto y vacío espiritual.
Toda la fortuna que puede acompañar a una persona, no es una compañía
valiosa que pueda sustituir la riqueza de la familia o de los amigos, que es el
más grande patrimonio que una persona pueda poseer.
Quien quiera aprender a vivir, debe
abrir su mente y corazón a la sabiduría, las cual nos lleva saber qué y cómo
hacer, para aprovechar el más valioso recurso que la vida nos ofrece, el
tiempo. Aprovechar el tiempo nos permite tener horas bien invertidas, días
provechosos, años fructíferos y productivos.
Al empezar y finalizar cada jornada
diaria, semanal o mensual, incluso anual; debemos evaluar los logros
alcanzados, el desempeño que hayamos tenido y el uso y aprovechamiento que le
hayamos dado al tiempo. Ojalá
prevalezcan los “mas” sobre los “menos”, lo que significa un saldo a favor.
Si al hacer el balance, los “mas”
superan a los “menos”, usted podrá concluir que fue un día, una semana, un mes
o un año provechoso y productivo, bien invertido; si por el contrario, son los
“menos” los que superan a los “mas”, esto indica que, infortunadamente, usted
está desperdiciando su vida, tiempo, dinero y trabajo.
La sabiduría es una poderosa luz que
ilumina desde lo alto a todos los hombres que quieran recibir sus beneficios;
llega con su luz profunda e inunda las áreas más impenetrables de la vida. Quien aprovecha mejor su tiempo, tendrá más
posibilidades de disfrutar de una vida provechosa y fructífera.
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