martes, 20 de enero de 2015

REFLEXION ENERO 16 DE 2015

“Yo, la sabiduría haré más provechosas las horas de
Su día y los años de su vida más fructíferos.”
Proverbios 9:11

Sabio no es aquel que sabe más, sino aquel que ha aprendido a vivir. Sabio no es quien más ha vivido, sino quien mejor ha aprovechado cada año de su vida. ¿Cuántos están llenos de conocimientos vanos pero que nos sirven para ser productivos? En la práctica, lo que cuenta, es cuánto de lo que sabe, le ofrece una mejor calidad de vida.

Lo más triste, es que algunos (o tal vez muchos) “profesando ser sabios, se hacen necios.” A cuantos les pasó, que en épocas de estudio o de universidad, fueron grandes admiradores de sus profesores, aquellos sabios pensantes; para luego, volvérselos a encontrar llevando una vida sin propósito ni resultados.

Uno de los más reconocidos catedráticos de nuestra comarca, quien dictaba clases de filosofía, era admirado por sus estudiantes.  Sus clases eran de las más concurridas; se llenaban auditorios de estudiantes ávidos de aprender. Sin embargo, su vida personal, fue oscura y finalmente, el alcohol le ganó la batalla por la vida.

Rico no es el que más dinero tiene sino el que menos necesita.  Verdaderamente rico, es aquel que ha descubierto y desarrollado la más grande riqueza que posee un ser humano, la recursividad.  Los recursos son agotables, la recursividad es inagotable, y entre mas se ejercita, mas se desarrolla esta habilidad.

Hay personas con inmensas fortunas, pero con vidas pobres de afecto y vacío espiritual.  Toda la fortuna que puede acompañar a una persona, no es una compañía valiosa que pueda sustituir la riqueza de la familia o de los amigos, que es el más grande patrimonio que una persona pueda poseer.

Quien quiera aprender a vivir, debe abrir su mente y corazón a la sabiduría, las cual nos lleva saber qué y cómo hacer, para aprovechar el más valioso recurso que la vida nos ofrece, el tiempo. Aprovechar el tiempo nos permite tener horas bien invertidas, días provechosos, años fructíferos y productivos.

Al empezar y finalizar cada jornada diaria, semanal o mensual, incluso anual; debemos evaluar los logros alcanzados, el desempeño que hayamos tenido y el uso y aprovechamiento que le hayamos dado al tiempo.  Ojalá prevalezcan los “mas” sobre los “menos”, lo que significa un saldo a favor.

Si al hacer el balance, los “mas” superan a los “menos”, usted podrá concluir que fue un día, una semana, un mes o un año provechoso y productivo, bien invertido; si por el contrario, son los “menos” los que superan a los “mas”, esto indica que, infortunadamente, usted está desperdiciando su vida, tiempo, dinero y trabajo.

La sabiduría es una poderosa luz que ilumina desde lo alto a todos los hombres que quieran recibir sus beneficios; llega con su luz profunda e inunda las áreas más impenetrables de la vida.  Quien aprovecha mejor su tiempo, tendrá más posibilidades de disfrutar de una vida provechosa y fructífera.




No hay comentarios:

Publicar un comentario