martes, 20 de enero de 2015

REFLEXION ENERO 18 DE 2015

“Quien está dispuesto a recibir corrección está en el
Camino de la vida, el que la rechaza ha perdido la
 oportunidad.”
Proverbios 10:17

Dice en otro proverbio, “eres de baja calidad, sino soportas la corrección.”  Una de las situaciones que menos nos gustan, pero que más necesitamos, es que se nos corrija.  El asunto está en admitir y apreciar que es mejor recibir una corrección que nos evite caer, a una corrección por haber caído.

Existe una diferencia entre ser corregido a ser criticado.  Las criticas, así se digan que son “constructivas”, siguen siendo molestas; y lo son mas, dependiendo de la forma como se digan.  Las criticas son poco útiles, cuando se centran en la conducta negativa, el error o el acto fallido,, y no en reforzar una conducta positiva.

Quien corrige no critica; y esto es perceptible, ya que la demuestra con su actitud una genuina intención de ofrecer ayuda y brindar apoyo a la persona que lo necesita de esa corrección.  En este sentido, la corrección no es algo impositivo sino propositivo, se enfoca en la solución más que en el problema.

Impedir la corrección es perderse la oportunidad de ser mejor persona, de reparar aquello que hemos dañado, de crecer y evolucionar como individuos; es una colegiatura que debemos cursar, para abandonar actitudes y conductas incorrectas, practicas negativas y formas erróneas de vivir.

Para recibir la corrección debemos estar dispuestos a dejar todo tipo de susceptibilidad o prevención; de lo contrario cualquier observación que se nos haga, o aviso de lo que se nos advierta lo vamos a tomar como una amenaza o una agresión personal y vamos a responder con enojo o irascibilidad.

Una persona puede defender su posición, pero también debe tener disposición a considerar las opiniones de otros.  Quien no se abre al cambio, se está cerrando la puerta que le conduce al cambio, al mejoramiento, al progreso.  Al menos debe considerar lo que se le está diciendo, antes de descartarlo o dejarlo de lado.

Ahora bien, las personas que nos hacen ver las fallas que estamos cometiendo, deben dar ejemplo con su propia vida; no tiene sentido que alguien nos exija algo que ellos mismos no lo hacen; pero independiente de las actitudes de los demás, los cambios y mejoras son una decisión y responsabilidad personal.

Es importante incorporar en la planeación personal aquellas áreas de atención en las cuales debemos hacer ajustes y correctivos.  De la manera que nos establecemos objetivos y metas relacionadas con hacer y tener; debemos enfocarnos en el ser.  La meta más elevada de todo ser humano, es ser mejor persona.

La vida siempre nos ofrecerá una segunda oportunidad para corregir aquello que en el pasado o en el presente no hicimos bien, pero que en el futuro lo podemos hacer mejor; hacerlo correctamente.  Estas son las oportunidades que no podemos perder ni dejar ir, porque se presentan una vez y tal vez no habrá una segunda oportunidad.







No hay comentarios:

Publicar un comentario