“La ganancia mal adquirida no produce
felicidad duradera;
la vida
honrada si.”
Proverbios 10:2
La ganancia es la utilidad o
remuneración a su trabajo; es la recompensa para el provecho personal por
ofrecer a otros bienes y servicios que representa beneficios; el pago de hacer
bien a otros y no mal; de llevar provecho y no aprovecharse de los demás, por
obtener un bien personal.
La ganancia es lícita, legitima y legal
cuando se obtiene por la vía del trabajo honesto y veraz; cuando no causa
perjuicio a nadie. El problema de la
sociedad está tanto en los fines como en los medios que usan para obtener
ganancias; lo que se origina en una visión equivocada del trabajo.
Bien dicen los abuelos, “la plata mal
habida como bien se va.” Lo que muchos ignoran, que los malos manejos es como
un rio crecido, que se desborda, arrastra y destruye todo aquello que se
encuentra en el camino. Muchos creen que
el rio está calmo y resulta inofensivo, pero en cualquier momento, los
sorprende la creciente.
Un factor de ruina incuestionable es el
dinero mal habido o conseguido por medio ilícitos, como la trampa, el hurto, el
engaño, la mentira. Quienes se acostumbran a nadar en estas aguas turbulentas,
presumiendo de “buenos nadadores”, terminan ahogándose en las aguas
traicioneras que ellos creen conocer.
Qué gran daño le ha causado al país y le
sigue causando la cultura del narcotráfico, que trascendió a las fronteras y le
vendió al mundo, que “Colombia es Coca”, olvidando la riqueza de un país rico
en diversidad natural, pero lo más importante, el dolor y la desgracia de un
pueblo que ha sufrido los efectos que causa este flagelo.
Una situación difícil de olvidar, al
menos para los que nos resistimos a sufrir de amnesia colectiva, es un caso
cercano con el que tuvimos que lidiar.
En una de las más prestigiosas universidades del país, un joven es
secuestrado por la violencia común, pero es su mejor amigo, quien se aprovecha
de esta situación para extorsionar a la familia.
No era él quien plagio al joven (su
mejor amigo), pero sin ningún tipo de pudor o escrúpulo, se prestó para
semejante fechoría. Al ser descubierto,
fue retirado de la universidad de manera ejemplarizante, terminando en la
cárcel, siendo que era un joven inteligente, brillante, locuaz, con un futuro
promisorio.
Ya muchos no se prestan para el ilícito,
en ese sentido, el país ha ido madurando, y aunque el negocio del “dinero
fácil”, que no es fácil, sigue tan campante, afortunadamente, hay un gran
número de personas que lo piensan, antes de prestarse para ser mula, testaferro
o convertirse en el tonto útil de un corrupto.
Créalo, nada hay más satisfactorio y
seguro que saber que sus bienes, los ha conseguido con esfuerzo, trabajo y
honestidad. Nada es comparable con tener
la conciencia limpia y disfrutar de un sueño tranquilo; no hay mejor recompensa
para su labor, que la satisfacción y seguridad que le otorga hacer las cosas
con integridad.
La mayoría de las personas que están en
este mundo, son movidos o por la ambición o el desespero, y acuden a medios
emergentes que los conducen a la desgracia.
Pasan de una crisis a otra; su vida es una tragicomedia de la vida real
que supera a la ficción. Pero muchos no
quieren salir sino seguir en ese oscuro mundo.
Se engañan con el brillo ilusorio y
engaño del oro, cuando su vida se va opacando y eclipsando. Si estos argumentos no le terminan por convencer,
entonces pregunte a los miles de casos de personas arrepentidas por lo que han
hecho, quienes tomaron el camino equivocado y convirtieron su vida en una
terrible pesadilla.
Apuéstele a la vida honrada, crea
en ello y ganará siempre. Ya deje de vivir por vanas esperanzas que le
conducen a la desgracia, tanto a usted como a los suyos. Piense que su familia no merece esa vida a la
que usted la está llevando, si a eso se le puede llamar vida. Sea sabio, y gozará de una felicidad
duradera.
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