martes, 20 de enero de 2015

REFLEXION ENERO 17 DE 2015

“La ganancia mal adquirida no produce felicidad duradera;
 la vida honrada si.”
Proverbios 10:2

La ganancia es la utilidad o remuneración a su trabajo; es la recompensa para el provecho personal por ofrecer a otros bienes y servicios que representa beneficios; el pago de hacer bien a otros y no mal; de llevar provecho y no aprovecharse de los demás, por obtener un bien personal.

La ganancia es lícita, legitima y legal cuando se obtiene por la vía del trabajo honesto y veraz; cuando no causa perjuicio a nadie.  El problema de la sociedad está tanto en los fines como en los medios que usan para obtener ganancias; lo que se origina en una visión equivocada del trabajo.

Bien dicen los abuelos, “la plata mal habida como bien se va.” Lo que muchos ignoran, que los malos manejos es como un rio crecido, que se desborda, arrastra y destruye todo aquello que se encuentra en el camino.  Muchos creen que el rio está calmo y resulta inofensivo, pero en cualquier momento, los sorprende la creciente.

Un factor de ruina incuestionable es el dinero mal habido o conseguido por medio ilícitos, como la trampa, el hurto, el engaño, la mentira. Quienes se acostumbran a nadar en estas aguas turbulentas, presumiendo de “buenos nadadores”, terminan ahogándose en las aguas traicioneras que ellos creen conocer.

Qué gran daño le ha causado al país y le sigue causando la cultura del narcotráfico, que trascendió a las fronteras y le vendió al mundo, que “Colombia es Coca”, olvidando la riqueza de un país rico en diversidad natural, pero lo más importante, el dolor y la desgracia de un pueblo que ha sufrido los efectos que causa este flagelo.

Una situación difícil de olvidar, al menos para los que nos resistimos a sufrir de amnesia colectiva, es un caso cercano con el que tuvimos que lidiar.  En una de las más prestigiosas universidades del país, un joven es secuestrado por la violencia común, pero es su mejor amigo, quien se aprovecha de esta situación para extorsionar a la familia.

No era él quien plagio al joven (su mejor amigo), pero sin ningún tipo de pudor o escrúpulo, se prestó para semejante fechoría.  Al ser descubierto, fue retirado de la universidad de manera ejemplarizante, terminando en la cárcel, siendo que era un joven inteligente, brillante, locuaz, con un futuro promisorio.

Ya muchos no se prestan para el ilícito, en ese sentido, el país ha ido madurando, y aunque el negocio del “dinero fácil”, que no es fácil, sigue tan campante, afortunadamente, hay un gran número de personas que lo piensan, antes de prestarse para ser mula, testaferro o convertirse en el tonto útil de un corrupto.

Créalo, nada hay más satisfactorio y seguro que saber que sus bienes, los ha conseguido con esfuerzo, trabajo y honestidad.  Nada es comparable con tener la conciencia limpia y disfrutar de un sueño tranquilo; no hay mejor recompensa para su labor, que la satisfacción y seguridad que le otorga hacer las cosas con integridad.

La mayoría de las personas que están en este mundo, son movidos o por la ambición o el desespero, y acuden a medios emergentes que los conducen a la desgracia.  Pasan de una crisis a otra; su vida es una tragicomedia de la vida real que supera a la ficción.  Pero muchos no quieren salir sino seguir en ese oscuro mundo.

Se engañan con el brillo ilusorio y engaño del oro, cuando su vida se va opacando y eclipsando.  Si estos argumentos no le terminan por convencer, entonces pregunte a los miles de casos de personas arrepentidas por lo que han hecho, quienes tomaron el camino equivocado y convirtieron su vida en una terrible pesadilla.

Apuéstele a la vida honrada, crea en  ello y ganará siempre.  Ya deje de vivir por vanas esperanzas que le conducen a la desgracia, tanto a usted como a los suyos.  Piense que su familia no merece esa vida a la que usted la está llevando, si a eso se le puede llamar vida.  Sea sabio, y gozará de una felicidad duradera.




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